viernes, 12 de febrero de 2010

Feliz Losar 2137



La celebración del año nuevo tibetano es una ocasión importante para todos los practicantes budistas. Siguiendo el calendario lunar, hay una serie de rituales y actividades a realizar durante los días previos al Año Nuevo (14 febrero), encaminados a limpiar los aspectos negativos generados en el año que acaba, durante ese mismo día, así como los 15 días posteriores.

Son dias propicios para colocar las banderas de oración, para recitar mantras como el Mahakala, así como:

-Ritual, Tara, y lectura de la gran plegaria de aspiración Shangpa Kagyu.
-Lectura del corazón de Mahamudra.
-Lectura del Sutra del corazón o Prajnaparamita.

Mahakala, dios de la muerte, es una de las más importantes deidades protectoras del Dharma. Con su aspecto y forma airados protege a los discípulos de todo tipo de obstáculos en el camino espiritual. Al igual que el negro absorbe todos los colores, todas las cualidades y las formas se funden en Mahakala. La ausencia total de color, simboliza la naturaleza de Mahakala como realidad última. Mahakala de tez oscura representa trascendencia de todo tipo. Etimologicamente Kala, significa tiempo. Así, Mahakala simboliza la naturaleza cósmica de tiempo, en el que todos nos disolvemos.

OM MAHAKALA KALA BIKALA RATRITA DOMBINI CHANDALI RAKSHASI SINGHALI DEVIBHYO HUNG PHET OM SHRI MAHAKALA HUM PHAT



El Sutra del Corazón
Prajnaparamita Hridayan Sutra


¡Rindamos homenaje a la Perfección de la Sabiduría,
la Adorable, la Sagrada!
Avalokita, el Sagrado Señor y Bodhisattva,
se internó en el profundo curso de la Sabiduría
que todo lo trasciende.
Mirando hacia abajo, desde lo alto,
sólo contempló cinco agregados,
y vio que, en sí mismos,
estaban vacíos.

Aquí, ¡Oh! Sariputta, la forma es vacío
y el vacío mismo es forma;
el vacío no se diferencia de la forma,
la forma no se diferencia del vacío;
todo lo que es forma, es vacío;
todo lo que es vacío, es forma;
lo mismo es aplicable a los sentimientos,
a las percepciones, a los impulsos y a la consciencia.
Aquí, ¡Oh! Sariputta,
todos los dharmas se caracterizan por el vacío;
ni son producidos, ni detenidos,
ni están mancillados, ni son inmaculados,
ni son deficientes, ni completos.
Por lo tanto, ¡Oh! Sariputta,
en el vacío no hay forma,
ni sensación, ni percepción,
ni impulso, ni consciencia;
ni ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente;
ni formas, ni sonidos, ni olores, ni sabores, ni cosas tangibles, ni objetos de la mente,
ni elementos del órgano visual,
y así sucesivamente
hasta que llegamos
a la ausencia de todo elemento de consciencia mental.
No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia,
y así sucesivamente,
hasta que llegamos a la no existencia de decadencia ni muerte,
ni extinción de la decadencia ni de la muerte.
No hay sufrimiento, ni origen, ni cesación, ni camino;
no hay cognición, ni logro, ni no-logro.
Por lo tanto, ¡Oh! Sariputta,
el Bodhisattva,
a causa de su estado de no persecución de logros,
y habiéndose confiado a la perfección de la sabiduría,
vive sin pensamientos que lo envuelvan.
Al no estar envuelto en pensamientos,
nada le hace temblar,
y superando toda preocupación,
alcanza al fin el Nirvana.
Todos los que aparecen como Budas
en los tres períodos del tiempo,
despiertan por completo a la excelsa,
verdadera y perfecta Iluminación
porque se han confiado a la perfección de la Sabiduría.
Por lo tanto, uno debería reconocer al prajnaparamita como el gran sortilegio,
la quintaesencia de la gran Sabiduría,
el sortilegio supremo, el sortilegio inigualable
que alivia todo sufrimiento, en verdad—
porque ¿qué podría ir mal?
Este sortilegio procede del prajnaparamita
y dice así:
Se fue, se fue, se fue más allá;
se fue, trascendiéndolo por completo.


GATE, GATE, PARAGATE, PARASAMGATE,
BODHI SVAHA
¡Oh! ¡qué despertar! ¡Aleluya!
Esto completa el corazón de la perfecta Sabiduría.



Corazón del Mahamudra
Canto por el 16º Karmapa, Rangjung Rigpe Dorje


Manifestación y sonido
Surgen de las sutiles pantalla mentales creadas por los pensamientos
Como un dibujo en el agua desaparece por sí solo
Las apariencias falsas se desvanecen automáticamente
Cuando se comprende su falta de realidad
Más allá de la realidad esencial, no hay nada
Esto es la visión del Mahamudra
Cuando la puerta de la mente por la que se manifiestan las apariencias
Permanece sin obstrucción, no falseada por los conceptos,
Entonces no hay más realidad sólida -claridad viva-
Y dejamos exactamente todo lo que aparece llegar de modo natural
Las apariencias ilusorias nacen de la creencia en una realidad
Apoyándose en una continua comprensión de su irrealidad
Permanecemos distendidos en la espontánea naturaleza original
Entonces penetramos sin esfuerzo el espacio donde no hay nada que lograr
Esto es la puesta en práctica del Mahamudra
Estos tres puntos son el tesoro de mi corazón
Puesto que los Yoguis que van al corazón de todas las cosas
Son como mi propio corazón,
He pronunciado para ellos estas palabras del corazón
Que no sabrían comunicarse a otros

jueves, 28 de enero de 2010

La cocina del Tibet









Basada en verduras y cereales, la cocina tibetana es prácticamente vegetariana, ya que incorpora muy poca alimentación animal por respeto a la vida, siguiendo la filosofía budista. Es poco conocida y las recetas varían de una parte a otra del país. En el norte, más frío, se comen muchos cereales, mijo, trigo, avena, maíz y arroz que importan de China o India, ya que allí no hay. En el sur, donde hace más calor, hay más verduras, que enfrían el cuerpo y aportan una energía más centrada.

La cocina tibetana es muy natural, sana y ligera, no es picante y no incorpora apenas elementos extremos que hagan sentir muy pesados, como las especies o las carnes. Por la altura tampoco disponen de demasiada fruta. Utilizan hierbas medicinales y la leche y sus derivados también forman parte de su dieta. Debido al clima todo lo toman muy caliente, y el té tibetano, Chas, con leche, mantequilla y sal, lo toman casi hirviendo. Se hacen tres comidas al día de plato único, donde predominan los cereales y las verduras. No es una cocina vistosa, pero sí muy sabrosa. Entre los productos mas usados está el jengibre, que aporta calor al cuerpo, cura resfriados y es muy beneficioso para el estómago.

Tashi Tsering, cocinero nacido en El Tibet en 1967 y que vive en Austria desde hace seis años, tiene dos restaurantes en Barcelona que regentan su hijo y su hija, el Kailash, en la calle Xifré, 100, y el Potala, en la calle Aragón, 397. En Madrid también hay otro restaurante tibetano, el Gesar, en la calle Huertas, 54.


Por su filosofía budista comen poca carne, pues para comer carne hay que matar otras vidas. Los tibetanos en general son vegetarianos, no obstante, tienen una visión sostenible de las proporciones a la hora de comer animales: con un yak o una vaca puede comer un pueblo entero, es decir, una vida puede servir para alimentar a mil vidas, pero en cambio con un pollo sólo comen cuatro personas. Si una sola persona se come diez gambas o cien caracoles, cien vidas sirven a un sólo ser humano. No se comen animales pequeños por un concepto de vida y religión.

El tsampa, el plato tibetano más conocido, es un tipo de harina derivada de la avena o del trigo, tostado y molido, y ya preparado para comer. Tiene muchas proteínas y vitaminas y los tibetanos lo toman a diario junto al té salado. Es como nuestro bocadillo.

La gente más rica come momos, un plato de lujo o para días festivos. Son empanadillas de harina de trigo rellenas de carne picada, verduras, patata o queso, al vapor. Tambien hay momos fritos con salsa de soja, ajo y carne de vaca o de buey picada, y el khapse, fritura con harina, sal y grasa vegetal.

Aunque la cocina del Tibet mantiene sus raíces, cada vez está más influenciada por la cocina china, de Nepal o de la India.

lunes, 11 de enero de 2010

Curso en Las Palmas a cargo del lama Jinpa Gyamtso



EL SENTIDO DE LA VIDA: Una luz en el camino


Del 27 al 30 de enero en Kagyu Samye Dzong, Las Palmas a cargo del lama Jinpa Gyamtso


Estamos continuamente ocupados en múltiples actividades, pero ¿sabemos quiénes somos?Viajamos, vamos de un lado para otro, pero ¿sabemos dónde estamos? Nos desplazamos sin cesar, pero ¿sabemos adónde vamos? Nuestra vida avanza inexorablemente, el tiempo pasa deprisa, pero ¿sabemos por qué y para qué vivimos? ¿Qué tipo de impacto tiene nuestra existencia personal en el mundo? ¿Cómo podemos contribuir a mejorar el bienestar colectivo? ¿Sentimos que nuestra vida es una aportación valiosa al mundo? Quizá deberíamos detenernos más a menudo a pensar más profundamente en estas cuestiones, para dar un rumbo consciente y sabio a la vida. A la luz de las enseñanzas budistas el Lama Jinpa explorará las implicaciones de estas preguntas y hablará de la necesidad de huir de la mediocridad, el conformismo y la pasividad y dar un significado elevado a nuestras vidas. El Lama Jinpa invitará también a los asistentes a participar activamente en un diálogo basado en inquietudes o experiencias personales relacionadas con las cuestiones mencionadas.

Días 27, 28 y 29 a las 20:00
Día 30 de Enero a 11:00 y a las 17:00

Telf. 699716863 - 691328053

domingo, 3 de enero de 2010

Sade





Helen Folasade Adu (Ibadán, Nigeria 16 Enero 1959), conocida mundialmente como Sade, se trasladó a Inglaterra a los cuatro años tras la separación de sus padres, ella británica y él nigeriano. Su inclinación natural era hacia el mundo de la moda y el diseño, y sólo accedió a cantar con un grupo de amigos de su facultad de forma provisional. Fue el comienzo que le despertó una repentina pasión por escribir letras y cantarlas con influencias de divas como Nina Simone o Peggy Lee a las que escuchaba desde niña. En 1982 forma el grupo Sade junto a Stuart Mathewman, Paul Spencer Denman y Andrew Hale. Entre los cuatro crean su característico sonido suave y cálido. El paso del tiempo ha ido mejorando el trabajo de Sade, cuyo estilo y elegancia natural se aprecia en su nuevo trabajo, despues de diez años, Soldier of love. Sade vivió varios años en Madrid y de esa época quedan muchas de sus canciones más bellas y tristes, pues en nuestro país vivió un intenso amor que finalmente murió.

Su carrera musical incluye los siguientes álbumes:

Diamond Life (1984)
Promise (1985)
Stronger Than Pride (1988)
Love Deluxe (1992)
The Best of Sade (1994)
Lovers Rock (2000) y
Lovers Live (2002)
Soldier Of Love (Lanzamiento 08 Febrero 2010)

martes, 24 de noviembre de 2009

Práctica Budista para la curación de enfermos.


Un monje budista enseñaba una práctica de imaginación consciente a unos enfermos de lepra. La práctica consistía en que los leprosos debían imaginar el dolor ajeno o la enfermedad de alguna persona y sentir ese dolor en ellos mismos. Se imaginaban como llegaba ese dolor, en forma de una nebulosa de color negro, a su corazón espiritual. Luego, venciendo sus propios egoismos, transformaban ese dolor, ese sufrimiento y esa enfermedad, en energía positiva, salud y amor. Entonces imaginaban una explosión de enegía de luz brillante inundando todo su corazón y todo su cuerpo, y que esa misma luz se dirigía energizando y curando a las personas que estaban imaginando. Con esta práctica no solo se curaban las otras personas sino que también algunos leprosos se llegaron a curar imaginando y amando a distancia. Este monje budista decidió divulgar esa práctica de imaginación consciente, que hasta ese momento era solo para unos pocos y darla a conocer a todo el mundo.

Según Gueshe Kelsang Giatso, es posible que algunas personas malentiendan el objetivo de la práctica y piensen: "Yo ya tengo suficiente con mi propio sufrimiento y no puedo tomar el de nadie más". El propósito de ésta práctica no es acumular una carga intolerable de sufrimiento, sino aumentar nuestra compasión y estabilizar nuestra experiencia de cambiarnos por los demás. Puesto que la compasión es la causa de la iluminación podemos tener la certeza que con ésta práctica creamos la causa para alcanzar esa meta algún día.
Si realizamos la práctica con sinceridad no nos deprimiremos con nuestros propios problemas ya que cuando nos preocupamos sólo de nuestro bienestar nos excitamos o deprimimos con facilidad.

viernes, 18 de septiembre de 2009

viernes, 14 de agosto de 2009

Dharamsala, hogar del Dalai Lama






Dharamsala, una pequeña localidad, a 1.800 metros de altitud, en las estribaciones indias del Himalaya, fue hasta 1959 una tranquila estación de montaña rodeada de pinares. Nehru, el primer ministro de la independencia india, cedió al Dalai Lama Tenzin Gyatso, de 24 años, una antigua base militar británica para que pudiera establecerse después de su huida del Tíbet, tras la invasión china, en un peligroso viaje atravesando la cordillera del Himalaya a pie. Unos 80.000 tibetanos le acompañaron, mientras Mao Tse Tung ponía en el gobierno del Tíbet al Panchen Lama, al que sin embargo no consiguió manejar a su gusto y encarceló en 1964.
En Dharamsala residen más de siete mil exiliados y constituyen un tercio de la población de la ciudad. Tardan unos 11 días en atravesar las montañas desde el Tíbet, y muchos mueren de frío en el paso de Nangpa-La, el punto más peligroso de la ruta, a 6.500 metros de altitud. Allí hay un destacamento del ejército chino para evitar la huida de los tibetanos. La única oportunidad que tienen es hacerlo de noche porque sin son descubiertos les disparan.
Diferentes religiones y grupos étnicos conviven armónicamente en este reducido espacio donde el budismo es el eje de la existencia cotidiana.
El lugar donde se ubica el gobierno tibetano en el exilio, McLeod Ganj, se encuentra en un valle de bosques de pinos que asoman entre los picos nevados del Himalaya, en la parte alta de la ciudad. El ambiente es tranquilo como no podía ser menos en un centro de espiritualidad budista, pero al ser la sede del gobierno tibetano en el exilio, hay una incesante actividad turística y administrativa. En Tsugla Khang se encuentra el complejo del gobierno, el museo del Tibet, los principales templos y la sala de audiencias.
En el Instituto Norbulingka, creado para preservar y difundir el arte y la cultura tibetana, se aprende la pintura de Tangkas, considerada como una de las principales ciencias dentro de los cinco campos de conocimiento y cuyo origen se remonta a tiempos del propio Buda. También enseña otra de sus tradiciones más antiguas, la ebanisteria. Los carpinteros tibetanos son famosos por sus habilidades con la madera y de ello dan fe los magníficos altares y tronos que adornan sus monasterios. Todas las figuras que se fabrican aquí son enviadas a los numerosos centros budistas que se están construyendo principalmente en Estados Unidos y Europa.
Dharamsala está a unas 12 horas en autobús de Delhi, y al atardecer se agolpan en la carretera que sube a McLeod Ganj los autobuses, que no pueden entrar al pueblo porque las calles son demasiado estrechas. También se puede volar con Air India (http://www.airindia.com/) desde Delhi a Jammu o directamente a Kangra, a 10 km de Dharamsala, con Air Deccan (http://www.deccanairlines.in/ vía Pathankot) o Jagson Airlines (http://www.jagonairline.com/ vía Kullu). Otra alternativa es hacerlo en tren desde Delhi pasando una noche a bordo.
La gastronomía tibetana es otro de los alicientes de McLeod Ganj. Namgyal Café es un lugar muy popular. Momo Café hace los mejores momos (empanadillas más o menos picantes y más o menos vegetarianas) de la ciudad y el restaurante Malabar hace el mejor Butter Chicken Masala y Chicken Tikka. Cerca de la estación de autobuses está el Om Hotel, con una deliciosa cocina tibetana a muy buenos precios, que tiene una terraza con vistas al valle y los picos nevados del Himalaya. La oferta hotelera es enorme, desde hostales baratos como Pink House (Jogibara road), Kaleri Lodge, con vistas del valle, Green Hotel (http://www.greenhotel.biz/), y Drepung Loseling, regentado por monjes, hasta hoteles de lujo como Chonor House, donde se queda Richard Gere cada vez que visita al Dalai Lama, regentado por el Instituto Norbulingka, Asia Health Resort (http://www.asiahealthresorts.com/), el único con piscina y gimnasio y Surya McLeod y Glenmoor Cottages (http://www.glenmoorcottages.com/), situados en pleno bosque de cedros y rododendros.
En los alrededores de Dharamsala hay varios templos budistas, aislados entre árboles para preservar la paz, que acogen con amabilidad a los visitantes extranjeros.
Para viajar a la India se necesita visado. La rupia es la moneda oficial. Unas 54 rupias equivalen a 1 euro. http://www.embajadaindia.com/.